Epistemofobia: Falso balance.

Falso Balance  Dicen que todo hecho de la vida puede relacionarse con un capítulo de Los Simpsons y hasta ahora no he encontrado una situación en la que esto no sea cierto. Por lo tanto voy a empezar a ilustrar esta falacia mediante un clásico:

Kang: ¡Aborto para todos!
Multitud: - ¡Buuuuu!
Kang: De acuerdo, no hay aborto para nadie.
Multitud: ¡Buuuuu!
Kang: Ehm.. Aborto para unos, banderitas estadounidenses para otros .
Multitud: ¡Eeeeeeeehh!

El Falso Balance es muy popular en  “documentales” acerca de temas… “controversiales”. En Discovery Channel, por ejemplo, pasaron hace poco un programa sobre Nostradamus. Los productores cometían la esta falacia cada vez que mostraban las opiniones claramente absurdas de los creyentes mano a mano con las opiniones de escépticos y, peor aún, hechos concretos. Más cerca de casa, esta argumentación fue utilizada en cantidad por quienes rechazaban el matrimonio homosexual cuando afirmaban que había que respetar y tener en cuenta a todas las opiniones. Como si los reclamos de una minoría discriminada tuvieran el mismo peso y relevancia que la incomodidad de una población reaccionaria.

En su forma general, esta falacia consiste en asumir que en toda discusión hay 2 bandos igualmente válidos y que, generalmente, la verdad se encuentra en un punto medio. Por este motivo también suele llamarse Golden Mean Fallacy [Falacia de la Media Dorada]. Esto es aproximadamente verdad en muchos campos, especialmente cuando se trata de la política (aunque no siempre son sólo 2 bandos, claro está) o en cualquier otro ámbito en donde los valores y los intereses personales tienen gran importancia. Por ejemplo, tiene perfecto sentido cuando se trata de de llegar a un acuerdo comercial o cuando se quieren establecer políticas económicas que afectan a varios sectores de la población. En la vida cotidiana y en las decisiones que hacemos a diario tratar de entender todos los puntos de vista es muy útil; es una regla heurística simple que nos sirve para vivir en sociedad.

Pero cuando se trata de cuestiones de hecho, especialmente aquellas en las cuales existe un consenso científico, esta forma de pensar falla miserablemente. No hay dos bandos cuando se trata de evolución, ni acerca de la efectividad de las vacunas, el calentamiento global o si el 2012 será el fin del mundo. Es verdad que todo conocimiento es provisional, pero cuando se trata de hechos tan sólidamente establecidos sólo existen la verdad y los vendedores de humo; decir que hay dos bandos igualmente válidos en cuestiones científicas claras es uno de los peores tipos de desinformación. El 26 de julio, el gobierno británico hizo exactamente eso.

En el Reino Unido, se estuvo llevando a cabo una investigación para determinar si estaba justificado que el estado financie tratamientos e investigación homeopáticos. El comité creado para eso sentenció, luego de analizar las evidencias y escuchar declaraciones representando todas las opiniones llegaron a una firme y clara conclusión: la homeopatía no funciona y no debe ser financiada. ¿Qué decidió hacer el parlamento? Publicó una “Respuesta Gubernamental al reporte ‘Checkeo de evidencia 2: Homeopatía’ del Comité de Ciencia y Tecnología” en el que dice que, a pesar de que la homeopatía no sirva, el gobierno va a seguir financiándola, entre otras razones, porque

(…) la diversidad geográfica, socioeconómica y cultural de Inglaterra,(…) involucra todo un rango de consideraciones incluyendo, pero no limitada a la eficacia.

y

(…) la principal razón para la decisión del NHS es que la homeopatía esté disponible para proveer elección al paciente.

Me pregunto si, en el espíritu de la decisión libre del paciente, Inglaterra va a empezar a financiar la brujería, la frenología y la remoción de la piedra de la locura. Lo que hizo el parlamento británico es poner a la medicina y la homeopatía en igualdad de condiciones para que el paciente elija entre ellas. Esto es una barrabasada, nadie en su sano juicio propondría dar a elegir entre una modalidad médica cuya falta de eficacia está demostrada y una modalidad seria y con buen fundamento evidencial (los pacientes aún podrían elegir una sobre la otra usando su libertad, pero el gobierno NO debería financiarla).

Conclusión.

Si bien útil en ciertas situaciones, esta falacia informal es peligrosa porque equipara posiciones intelectuales completamente diferentes. Como tantas otras, el público lego y desinformado es particularmente vulnerable ya que éste sólo puede confiar en las autoridades del tema. Alguien no versado ni en lo más básico de biología puede ver las debacles que se están dando en EE.UU. y pensar que existe un legítimo debate científico entre creacionistas y evolucionistas (y esto incluye a la Iglesia Católica con su posición de que la evolución del hombre “no está 100% comprobada” porque todavía no encontraron el eslabón perdido).

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